viernes, 31 de julio de 2009

Mordaza Mediática Chavista: ¿Cuántas cadenas?

La propuesta legislación de delitos mediáticos promovida por la fiscalía venezolana demuestra, si aún hubiera quien precisara de evidencias adicionales, que estamos frente a una dictadura, refrendada por la manipulación efectiva del aparato electoral y de los discursos populistas, pero dictadura al fin, en la peor de las tradiciones latinoamericanas.

La propuesta legislación convierte en délito no sólo el expresarse, sino el silencio. Es decir, no sólo se considera delito la divulgación de información que pueda ser desfavorable al régimen, sino que se considerará delito la no publicación de información que el régimen entienda deba ser divulgada.

La vaguedad de la ley propuesta está dada por lo que se conoce en Derecho como la sobre-inclusión de actividades penables. Es decir, son tantos los elementos que pretenden abarcarse en esta legislación, que ello no permite determinar propiamente qué conducta no constituye delito.

Al incluír en la legislación prohibiciones tales como la dirigida a toda comunicación que "atente contra la salud pública de los venezolanos", se busca dejar en manos de los organismos represivos del Estado la definición de lo que pueda constituir "salud pública" y la clasificación de la conducta criminal en general, lo cual constituye otro ejemplo de su vaguedad y carencia de juridicidad. El entramado tiene todos los atributos Orwellianos o los de una pesadilla kafkiana.

La legislación que se pretende imponer en Venezuela sólo es posible en una dictadura, al no proveer el espacio a los ciudadanos para manifestar otra opinión que no sea aquella que favorezca al Estado. Con esta legislación el chavismo continúa el proceso de tomar control de todas las instituciones civiles, tal y como ocurriera con la modificación de los términos de gobierno del presidente. No hay razones para pensar que el chavismo no impondrá esta legislación, así como las restantes medidas en marcha para lograr el control total de los medios de comunicación.

Ante los eventos en Venezuela sólo podemos preguntarnos: ¿cúantos ataques a sus libertades soportará el pueblo venezolano antes de derrotar a este Mussolini de las Américas? ¿Cuántas mordazas, cuántas cadenas?

1 comentario :

Andreyna dijo...

Sabes lo que mas tristeza me da de todo esto??? que lamentablemente aunque nos duela, hay muchisima gente que apoya a Chavez. Me da trsiteza pensar lo bajoq ue han llegado tantos venezolanos por un puetso politico o por cualquier otro trato de preferencia por parte del gobierno.

Lamentablemente, y me entritece decirlo, no puedo sentir más que decepcion por el 50% de mis compatriotas (porque asi em duela, la mitad del pais esta con chavez). El venezolano tiene memoria de pez, de eso em he dado cuenta en los pocos años que llevo de exilio!, solo porque ahora no vivo alla para mucha gente ya no tengo derecho a opinar, porque ya muchos (y esto es para algunos de la oposicion) han olvidado que los de gente de petroleo nos toco salir de alli porque ya nso era imposible vivir perseguidos. Y despues de todo lo que pasamos, y encima que nos toque vivir en el exilio, mas de uno alguna vez me ha dicho la tipica grase "es muy facil opinar estando fuera", y yo lespregunto, "tu que has hecho para cambiar las cosas?", mi familia por lo menos lo intentó, y al final terminamos solos con las tablas en la cabeza.

Como me ha decepcionado mi gente!