Exorcismo del regreso

camino entre huesos de difuntos
entre osamentas abandonadas
entre migajas de vidas pasadas
entre las alas desmembradas
de los pájaros que una vez fueron
veloces y libres y fugaces
entre rastrojos de cuerpos
que son también mis rastrojos
olvidados y abandonados
por los senderos
del destino y de la muerte
que una vez fueron piel
y rostros y ojos y miradas
y manos sin anillos
e ilusiones defraudadas
y traicionadas
en las orgías voraces
de las desdichas

camino y sigo los rastros
de todas las memorias humanas
donde se ocultan
las nostalgias y los desengaños
camino por el incendiado corredor
del tiempo pasado
ese pasadizo estrecho y confuso
entre el odio enamorado
y el amor beligerante y asesino
donde las llamas voraces
como guerreros del infierno
hacen cenizas los sueños
sus imágenes incoherentes
sus siluetas y sus sombras
que desaparecerán como nubes
que los vientos deshacen

camino entre los osarios
separando a mi paso
huesos irremediables
de tercos cadáveres
agarrados aún a la vida
fugitivos de viejos panteones
que aguardan por mí
y de otros como yo
para charlar un rato
y juntos descifrar los misterios
de los universos posibles
camino no puedo callarlo
entre los restos de quienes
nunca pudieron alcanzarme
para darme muerte
morí antes de que llegaran
asido a los pétalos
de calcinadas evocaciones
mi mirada concentrada en la mirada
de todos los ojos que nunca regresarán

camino los caminos de todas las muertes
la de los cuerpos abandonados y desmembrados
la de las obsesiones inacabables
la del odio enamorado
la del amor beligerante y asesino
la de los cadáveres a los que escucho
y con quienes hablo
la de los enemigos que derroté
muriendo antes de ser víctima
de sus sicarios homicidas
liberado por fin de los recuerdos
de los flagrantes infortunios
o de aquellos imposibles
e improbables
que nunca retornarán
a mis nostalgias y mis pesadillas

inicio mi camino de regreso
exorcizado y ávido
dejando atrás
huesos y cadáveres
los fantasmas del pasado distante
dejando a mi paso
a la orilla del camino
a mis enemigos derrotados
inmersos en la náusea
y prescindibles
inicio mi marcha de vuelta
para levantarme y resucitar
si acaso me dan las ganas
no al tercero
sino cualquier día de estos…
quién sabe

28 de febrero de 2011

Eric Alvarez © 2011. Texto e imagen. Todos los derechos reservados.

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