viernes, 16 de octubre de 2009

Puerto Rico: Crónica y comentarios sobre el Paro mejor visto en la historia boricua (Conversación facebukiana con Pedro Vélez del blog Box Score)

Fotografía por el artista Teo Freytes para CNN
El artista, crítico de arte y bloguero radicado en la ciudad de Chicago, Pedro Vélez, me preguntó mi opinión sobre el llamado Paro Nacional del día de ayer en Puerto Rico. Comparto en el Quantum de la Cuneta mis observaciones, las cuáles hoy tienen algunas adiciones basadas en el beneficio, no sólo de los noticieros televisivos de anoche, sino de las informaciones publicadas por los periódicos El Vocero y El Nuevo Día. Con estas observaciones no pretendemos presentar un análisis final o definitivo, sino unas observaciones, una crónica de eventos de interés, relacionados con esa actividad que, en todo caso, puedan contribuir a conversaciones y diálogos posteriores en los espacios de la blogósfera.)

El Paro del día de ayer en Hato Rey, Puerto Rico, disfrutó de una amplia cubierta fotográfica en diversos medios electrónicos del mundo. La más importante de éstas fue la generada por CNN basada en la excelente labor del Artista Teo Freytes para MSA Xperimental Art, cuyas imagenes ilustran este post. Para muchos, este paro fue evidencia contundente de organización, militancia, movilización y visibilidad; para otros, el inicio innegable e imparable de una insurrección “pacífica” que no se detendrá hasta vencer al gobierno de Puerto Rico, una isla caribeña cuya relación con los Estados Unidos se basa en un modelo colonial que ha entrado en una severa crisis económica y política, particularmente en los últimos diez años.

El Paro fue la respuesta de los sindicatos que afilian a los empleados del gobierno, a la cuál se unieron otros frentes sindicales, otras entidades de servicios, y sectores de la mal llamada “izquierda” puertorriqueña, en protesta por el despido reciente de 17 mil empleados gubernamentales. La medida fue una, de varias otras, que con carácter urgente han sido tomadas por la administración del gobernador Luis Fortuño ante la crisis fiscal del gobierno de Puerto Rico. Fortuño, por su parte, es Presidente del Partido Nuevo Progresista, formación política que favorece la terminación del estado colonial mediante la integración jurídica total de Puerto Rico a los Estados Unidos.

Como en el caso de otras protestas recientes en la Isla, respeto y apoyo el derecho de acción de los participantes, aunque difiera de sus análisis de fondo y de los mecanismos utilizados para generar lo que algunos identifican como momentum previo a la movilización, particularmente, en este caso, por parte de sus aliados de cierta intelectualidad pequeño-burguesa criolla, a la que me ha dado por llamar simplemente "melonocracia". En cuanto al Paro de ayer, en primer lugar, me llamó la atención por lo visto en prensa, que la actividad generó una movilización mucho menor a lo anunciado-proyectado por el liderato sindical, el liderato del PPD y el “melonismo”. (Vea nota 1.)

Haya sido la cantidad de asistentes la que haya sido, debe recordarse que la movilización llevada a cabo en la misma zona hace unos diez años, en aquél entonces para exigir la salida y cese de uso como campo de tiro de la isla de Vieques por la Armada (Navy) de los Estados Unidos, fue sustancial e indubitadamente mayor. En esa ocasión la asistencia se calculó en no menos de 100 mil personas. Ello es un dato que, en todo caso, permitiría llevar a cabo alguna comparación si en realidad los organizadores del Paro desean evaluar seriamente los resultados de la movilización para esta actividad.

Me pareció desacertado, y sintomático de una grave falta de liderato y dirección, que un grupo de estudiantes universitarios, liderados aparentemente por el famoso Tito Kayak (se trata de un manifestante individual que lleva a cabo actos espectaculares en ocasiones como la de este Paro, algunos de ellos rayanos en lo circense) decidiera bloquear una parte de la Autopista Las Américas, provocando una enorme congestión vehicular. Posiblemente la frustración y el deseo de protagonismo hayan sido responsables del desacierto. Y digo que se trata de un desacierto debido a que, fuera de esta acción, en el Paro no se produjo ninguna otra situación que pudiera provocar un choque directo con las fuerzas policiales movilizadas en el área, cosa que presuntamente nadie deseaba.

Es sintomático, además, el que el patriarca nacionalista Rafael Cancel Miranda, tuviera que llamar en dos ocasiones distintas al grupo de estudiantes a que abandonara el bloqueo de la pista vehicular, no siendo atendida su solicitud hasta algún tiempo posterior tras su segundo llamado. Debe observarse que Cancel Miranda es considerado por el nacionalismo puertorriqueño como el héroe patrio por antonomasia. Aparentemente no todos los estudiantes involucrados en el bloqueo del flujo vehicular tenían conocimiento sobre la identidad del prócer que les invitaba a retirarse de la zona de enfrentamiento. Aparentemente Don Rafael no cuenta con el mismo nivel de reconocimiento público en el urbano Hato Rey, que el que disfruta en el poblado interior montañoso de Lares.

En el mismo incidente, y previo a la intervención del prócer Cancel Miranda, pudimos ver a un profesor universitario, que no se distingue por incurrir en osados actos políticos, "asumir el liderato", megáfono en mano, para informarle a los estudiantes que la responsabilidad en el lugar era de los líderes sindicales, y pedirle a los estudiantes que no contestaran provocaciones, en lo que aparentó ser un intento de que el grupo de estudiantes desalojara ordenadamente el bloqueo de la autopista. Gesto muy generoso de su parte, si bien las circunstancias configuraron un patetismo que lamentamos haya tenido que enfrentar el profesor colocado en esta situación.

Pudimos observar, además, a ciertos abogados, expertos en litigios tremendos y proclamas dramáticas, asumir, activa y sudorosamente, las funciones de "comité de disciplina" de la actividad, para reubicar a los estudiantes que bloqueaban la autopista. Otro evento preocupante, ya que proyecta serias debilidades que francamente me sorprenden, a la luz de toda la tensión organizativa y las reuniones de coordinadoras, comités de apoyo logístico, etc, desarrolladas en los días previos al Paro. Por otro lado, los multifacéticos roles asumidos por estos abogados, quienes nunca podrán ser acusados de universalismo alguno, aunque sí premiados por su militancia forofa y provinciana, es evidencia de la desorganización que el incidente de la autopista produjo en el Paro, y el cual luce haber sido provocado por el espectacular Kayak.

Stalin alguna vez preguntó "¿cuantos tanques tiene el Papa?". El recuerdo lo trajo a mi memoria la retórica de Juan Vera, Obispo Metodista, y caminante por la paz de los años ‘80, cuando anunció el inicio de una insurrección (“pacífica” es el adjetivo que reporta la prensa de hoy, pero no me pareció escuchar esa palabra anoche); que la calle ahora era del movimiento; y que los manifestantes no se habrían de detener hasta vencer… y de ahí en adelante, todo lo que de ordinario se dice en estas ocasiones. ("Doblar de rodillas al gobierno”, debe haber sido una frase que pasó rápidamente por la mente del señor Obispo, la cuál hubiese aportado sin dudas el beneficio de la estética del drama que se deseaba proyectar, pero esto es sólo una humilde suposición.)

La prensa reporta otro elemento sintomático de debilidades orghanizativas, y sin dudas preocupante. Según declaraciones a la prensa por el organizador sindical Luis Pedraza Leduc, este se quejó de que la movilización debió haber penetrado a Plaza Las Américas, un centro comercial contiguo a la zona donde se ubicaron los manifestantes del Paro. Fundamentos de militancia fueron enarbolados por Pedraza, al menos según indica la prensa escrita, que debían ser distinguidos de la propensión de otros líderes sindicales a hacer rápido uso de tarimas y micrófonos. De lo reportado, todo tiende a indicar que en el mismísimo campo de operaciones se produjeron diferencias tácticas fundamentales entre los diferentes sectores del liderato sindical.

(Desde mi punto de vista, Pedraza quizá no consideró que tan pronto se penetrara la zona de estacionamiento privado de Plaza Las Américas, se estaría invitando a la confrontación, por un lado, y el conteo de asistentes se reduciría a la mitad por las amplias dimensiones del espacio disponible. No necesariamente su llamado a la militancia más agresiva resultaba el movimiento de mayor prudencia táctica para los manifestantes.)

En mis dos artículos anteriores en el Quantum de la Cuneta critiqué la retórica de confrontación y caos por parte de los organizadores, y sus aliados de la melonocracia, como arma de movilización, por un lado, y por el otro, para que los ciudadanos permanecieran en sus casas, de modo que el paro luciera más efectivo. En esta ocasión, sin embargo, tengo que felicitar la actitud de algunas personas que trataron de ejercer un liderato efectivo para evitar una confrontación innecesaria con los estudiantes en el ya relatado suceso del bloqueo vehicular, en una sucesión de eventos que, por momentos, pareció mas un field day desorganizado que una gran movilización de masas que se aprestan a obligar al gobierno a ceder ante sus "reclamos".

Admito que no dejó de llamarme la atención el estilo y siempre acentuado tono de Víctor Rodríguez, líder camionero, quien parece esforzarse por parecerse cada vez más a Hugo Chávez. Espero, por el bien de todos, que a esa aspiración no se una ningún efecto gástrico sobre el indomable cuerpo del camionero mayor. Las ideas de Rodríguez sobre las maneras de manifestarse o de tratar de hacer valer sus reclamos han tenido en el pasado efectos caóticos para la Isla.

Es importante y no puede pasarse por alto, bajo ningún concepto, la presencia ayer del siniestro Dennis Rivera, personero que dirige los sindicatos de empleados públicos desde Nueva York (SEIU), y quien está vinculado estrechamente al Partido Popular Democrático y a Aníbal Acevedo Vilá, exgobernador de Puerto Rico del 2004 a 2008. Sus comentarios de que habría de llevar el asunto de los despidos en Puerto Rico hasta el Presidente Obama, así como otros malabares para las gradas que le escuchaban crédulas, no parten de otro interés que el de proteger el flujo de cuotas al máximo posible. Nada de propuestas, nada sobre cómo hacer del gobierno de esta provincia más eficiente y su economía más productiva. Todo lo contrario. Mantener el nivel de cuotas, preservando la mayor cantidad de unionados posible, y colaborar con la preservación del status quo es su agenda en este escenario colonial.

Me imagino que gran parte de los eventos que se suscitaron en el Paro de ayer pueden resultar un poco decepcionantes para todo aquél que lo respaldó a pie juntillas desde el primer momento, y particularmente en estos días previos.

Como he dicho innumerables veces aquí, defiendo el derecho a la libre expresión en PR (y en Cuba, Irán, Venezuela…) Como he dicho innumerables veces en este blog, no debe ser motivo de satisfacción para nadie la presente situación de crisis ni los efectos de ello sobre la gente de carne y hueso. Ni siquiera lo es para Luis Fortuño, vistas las cosas más allá de los ataques ideológicos de siempre, y habida cuenta del ser humano tras su puesto oficial de gobierno. Como he dicho innumerables veces, objeto a los politiqueros que distinguen posiciones con miras a candidaturas futuras, evadiendo aplicar a toda esta problemática un análisis riguroso y honesto intelectualmente.

Y objeto, ya lo he dicho otras tantas veces, desproporciones, faltas de perspectivas, imprudencias, desenfoques, carencias de propuestas, y viejos esquemas que no tienen nada que ver con los valores democráticos que la humanidad y los ciudadanos en Puerto Rico han hecho suyos hace mucho tiempo, cosa de la que no se han querido dar por enterados determinados sectores ideológicos trasnochados de nuestra provincia de 100 x 35. (En ese contexto resulta lastimoso el rol que ha decidido jugar en esta seria crisis la señora directora de la Asociación de Economistas.)

No tengo dudas, contrario tal vez a lo que piensan otros blogueros y comentaristas, de que en este proyecto de oposición al gobierno estadoista, y que utilizó en esta ocasión la coyuntura de los despidos, le está planteada la vida al Partido Popular en su lucha por mantener su viabilidad electoral; a los melones en general, y a la melonocracia en particular, en su empeño de que el status quo colonial permanezca esencialmente inalterado como muro contenedor contra la "amenaza" de la estadidad; al Partido Independentista Puertorriqueño, en búsqueda de adquirir alguna pertinencia en el espectro político isleño, aunque ésta sea mínima, tras sus recientes fracasos electorales; y a una mal llamada “izquierda”, compuesta por los remanentes del estalinismo criollo, en su imaginaria lucha —para colmo de toda enajenación ideológica posible— contra todas las "formas del capital", a pesar de los hechos de Berlín, año 1989.

Estos sectores encuentran simpatías comunes en todo tipo de modelos autoritarios populistas en América Latina, como es el caso del chavismo, y defienden a brazo partido al indefendible régimen cubano. En ese contexto, la lucha que pretenden trabar es indiferente realmente al hecho de los despidos. Si no hubiese habido despidos, se hubiesen pretendido identificar otras consignas y motivos de movilización. Para muestra, basta recordar cuáles han sido las actitudes y posiciones adoptadas por estos mismos sectores, desde principios de este año, sobre toda alternativa que se intente articular para incentivar la actividad económica isleña.

Lo que llama la atención de todo esto, sin embargo, es la debilidad evidente de este proyecto según trasluce del propio Paro del pasado jueves. Los llamados a una gran huelga general que hemos empezado escuchar, me hacen recordar a Juana La Loca, paseando el cadáver de Felipe el Hermoso por las tierras de Castilla.

Corresponde a cada cuál hacer su lectura y análisis sobre las experiencias de este evento. Quien desee contribuir a la superación de la presente crisis puertorriqueña, debería hacer un ejercicio de reflexión crítica en el que las conclusiones no estén determinadas por adelantado, basadas en prejuicios o en dogmas de fe de cofradías inquisidoras. Tal evaluación deberían hacerla no sólo los organizadores sindicales, sino, incluso, la "intelectualidad" nacionalista, es decir, la melonocracia, que con tanto ardor trata de "tirar línea" y orientar con su luz al resto de los sectores de la sociedad.

Por el momento, habida cuenta de los eventos que hemos reseñado aquí, y en lo que respecta al balance final del Paro del jueves, el mejor visto en la historia portorricencis gracias a Teo Freytes y CNN, todo quizá se pueda resumir en una frase que utilizaba el crítico de arte Ernesto Ruíz de la Matta: "pura mamadera de gallos".

Notas:

1. Aclaro que con “melones” o “melonismo” me refiero a presuntos sectores independentistas que gravitan de diferentes maneras, y desde diferentes frentes y formaciones, alrededor del Partido Popular Democrático, entidad que favorece la permanencia del presente estado colonial de la Isla. El término "melonocracia", ha sido utilizado por mi en el Quantum de la Cuneta, tomando como base mis lecturas del importante libro-ensayo de Carlos Pabón, Nación Postmortem, 2002, Ediciones Callejón, asi como de los trabajos de Arturo Torrecillas, Juan Duchesne Winter, Ramón Grossfoguel, y el colectivo liderado por quien en vida fue mi profesor, y amigo, Emilio González. Ninguno de estos renombrados profesores e intelectuales son responsables por el atino o desatino de mi parte en el uso de estos términos. Expresamente indico que soy el único responsable de su adopción, así como de cualquier confusión, malentendido, rechazo, o amargura emocional, que este término haya podido provocar en algunos lectores, presuntamente "izquierdistas", y particularmente en fechas recientes.)

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