jueves, 5 de diciembre de 2013

Diversidad y democracia: el caso de El Vocero de Puerto Rico


Los eventos y las preocupaciones como producto de la inconsistencia de El Vocero, tras la salida de su primera edición el pasado 2 de diciembre bajo su nueva dirección, luego de haber sido vendido a la empresa Publi-Inversiones, imponen reflexionar sobre los factores que debilitan la diversidad y la prensa alternativa; la relación de los medios de prensa con el gobierno; el rol que asumen los sectores sociales y la clase política en cuanto a este asunto; todo lo cual coloca en cuestionamiento el clima democrático en Puerto Rico.

En la edición del 29 de noviembre del periódico El Vocero, la última bajo la dirección anterior a su venta, su hasta entonces Directora Ejecutiva, Maricelis Rivera Santos, hizo constar, mediante un artículo titulado Carta de la Directora , entre muchos, dos puntos fundamentales.

El primero de ellos, el hecho de que esa edición era la última de El Vocero tal y como había sido conocido, y que el que circularía con esa marca sería un “nuevo diario”.

El segundo, su convicción de la necesidad de una voz alterna “porque […] la democracia se fortalece cuando hay diversidad” y “lo contrario es mantener a este pueblo a oscuras”.

Los importantes señalamientos de la señora Rivera Santos apuntan a un cambio importante en el enfoque editorial del periódico. Más aún, la ex-directora de El Vocero hizo un llamado, sereno pero evidente, a la defensa de la existencia de una voz alterna.

Sus expresiones provocan serias preocupaciones sobre los cambios de enfoque y dirección que deben esperarse en El Vocero, las inquietudes democráticas que estarán planteadas como producto de éstos, y la ausencia de diversidad alternativa en la prensa de la isla.