miércoles, 11 de septiembre de 2013

Treinta y Seis Onces de Septiembre


Ante fechas como la del 11 de septiembre en la historia de la Humanidad, a veces se quisiera decir todo lo que uno piensa en una fracción de segundo, o analizar minuciosamente todos esos nuevos ángulos que la experiencia histórica esconde tras los entramados de ideologías, las llamadas narrativas e imaginarios o, en muchas ocasiones, sencillamente tras intereses sórdidos de sórdidos personajes. Muchas otras veces se prefiere el silencio. Esta vez me topé con esta reflexión publicada por mí en el Quantum el viernes 11 de septiembre de 2009. Pienso que a esta fecha no ha perdido pertinencia, y me pregunto si ello, si  la vigencia de un artículo escrito previamente, debe alegrarme. Realmente no veo cómo, en este caso, el que este texto mantenga vigencia deba hacerme feliz. Ello, debido a que su vigencia cuatro años después de publicado, está dada por el hecho de que por todos lados, en el plano internacional, y aun en el mundo de las redes sociales —arquetipo de la diversidad y el flujo libre de la información, así como de la maldad, la trivialidad y el simplismo—, todavía se puede señalar la intolerancia, el fanatismo y la falta de honestidad intelectual como ánimos rectores, una suerte de "ethos" perverso que, precisamente, como trato de exponer en este escrito, representan una amenaza violenta a la aspiración elemental de la Libertad y la Democracia. (Editado el 12 de noviembre de 2013.)


El 11 de septiembre carga con el recuerdo de todas las intolerancias. Tiene la pesada carga de ser la muestra sangrienta del rechazo a la diversidad ideológica y a los valores democráticos. Dos momentos históricos distintos, 28 años entre uno y otro, nos deberían ayudar a comprender mejor las necesarias nuevas rutas del desarrollo de la Humanidad.

Los actores que dieron curso a los eventos que culminaron con el ataque al Palacio de La Moneda en Chile, o quienes planificaron y ejecutaron la destrucción de las torres gemelas del World Trade Center en Manhattan, nunca pensaron que la humanidad habría de pasar juicio y reclamaría para siempre, en ambos casos: "Nunca Jamás". Hoy, 11 de septiembre de 2009, se cumplen 36 años del golpe de estado en Chile, y 8 años del ataque terrorista a la ciudad de Nueva York y sus habitantes.