viernes 13 de enero de 2012

La Victoria de Karla Michelle

Karla Michelle Negrón Vélez, la joven puertorriqueña herida mortalmente por una bala perdida en la pasada despedida de año en San Juan, Puerto Rico, venció contrario a lo que se pueda pensar tras la determinación de su muerte cerebral en la tarde de hoy. Decirlo podría constituir un acto de cinismo, sino estuviéramos convencidos de que su muerte innecesaria, provocada por un acto despiadado de desprecio a la vida, y reflejo de problemas mayores de la sociedad puertorriqueña, siembra indignación y abre mentes, como el golpe de la campana mayor de una parroquia milenaria, o de las torres vigilantes de antiguas provincias.


Y pienso en la metáfora porque Karla Michelle vence en esta provincia en el medio del Caribe, ante la cual cabe decir como Joan Manuel Serrat en el caso de su pueblo blanco: “escapad gente tierna, que esta tierra está enferma, y no esperes mañana lo que no te dio ayer…”. Karla Michelle vence porque su sacrificio replantea vigorosamente a todos los componentes de esta sociedad enferma la necesidad urgente de actuar, sino se desea dejar como legado a las generaciones futuras, una lucha de tribus e individuos para quienes la vida de inocentes no tenga ningún valor.


¿Cuántas Karla Michelle necesitarán los políticos para en lugar de dar cara en actividades, y ocultar sus tramoyas personales, trabajar incansablemente en las funciones que le han sido delegadas? ¿Cuántas Karla Michelle necesitará el Departamento de Justicia para reestructurarse a tono con el tiempo presente y sus complejidades? ¿Cuántas Karla Michelle necesitará la Judicatura isleña para comprender que su papel ante el procesamiento criminal debe ser proactivo en la búsqueda de la verdad? ¿Cuántas Karla Michelle necesitarán las organizaciones profesionales, particularmente el Colegio de Abogados, para comprender que la justicia no se encuentra en romantizar la delincuencia y en la victimización de criminales desalmados? ¿Cuántas? ¿Cuántas? ¿Cuántas?


Karla Michelle venció. Venció al apuntar su dedo acusador, no hacia el hombre o la mujer que la hirió fatalmente, sino al replantear con la fuerza de todas las indignaciones, con su experiencia y la de sus seres queridos, la necesidad imperiosa de la lucha contra la descomposición social de Puerto Rico.

2 comments:

antigonum cajan dijo...

Prefiero ser derrotado, con mis blogs...jardin que ha sentado pautas en el Caribe, territorios, aguas adyacentes i los cinco continentes.

antigonum cajan dijo...

Esa foto de su header tiene una gran fuerza. Lo vegetal vivo/muerto, la madera i el agujero en el asfalto/concreto.

Asi, eso es Puerto Rico con sus contrastes de textura i lo muerto en vida.

Al menos asi lo veo.