lunes, 13 de junio de 2011

Puerto Rico: Rosselló, los polos inmovilistas y la maquinaria de la marginación

[El pasado domingo 12 de junio la experimentada periodista Beatriz de La Torre publicó dos reportajes en el periódico El Vocero que vienen a punto a propósito de la visita de Barack Obama a Puerto Rico y del manejo del tema del status político de la isla por Casa Blanca desde los años '60.

El primero de ellos es una excelente entrevista a Pedro Rosselló, gobernador de Puerto Rico principalmente durante la década del 90', en la cual éste esboza su planteamiento de que los Estados Unidos no atenderán la condición colonial de la isla mientras no se presente una crisis política que ponga en relieve la violación a los derechos humanos de los tres millones de ciudadanos americanos en la isla. En su entrevista, Rosselló hace referencia a los tres polos que obstaculizan la solución del problema colonial de la isla. Roselló denuncia a "los '3 polos' y sus múltiples intereses creados –la elite criolla económica, los tradicionales partidos políticos y los sectores corporativos a nivel de la metrópolis." (Enfasis nuestro.)

En el segundo reportaje De la Torre expone las intrigas que han caractericado el manejo del tema puertorriqueño en Casa Blanca, y el gobierno federal.

En esta ocasión, me interesa insistir, desde mi perspectiva, en la posición de Rosselló sobre los tres polos del inmovilismo colonial en la isla. Ello, no sólo por coincidir fundamentalmente con su postura, sino porque sostengo que la presente crisis económica, social y política en Puerto Rico es producto de las actuaciones y mezquinos intereses de los sectores que componen los llamados "tres polos".

Con ello en mente, y por sus tangencias con los planteamientos vertidos por Pedro Rosselló en la entrevista con Beatriz de La Torre, presento nuevamente el artículo titulado Puerto Rico: "Crisis, corrupción, cómplices y la aplastante maquinaria de la marginación", publicado originalmente el 26 de agoto de 2010.]


Ante la situación de crisis de Puerto Rico, y el hecho de que la única opción para muchos ha sido y es emigrar, fueron publicadas por una usuaria de Facebook las siguientes expresiones que han provocado un mar de reacciones.

"El problema de PR es mucho más profundo [...] pero encima hay que añadir la gran corrupción que arropa la Isla en todos los niveles socio económicos, la marginación y el descrédito de gente que no se acomoda a los requerimientos de alguna de las tribus y el silencio de los que si saben, no están de acuerdo, pero callan porque de lo contrario les va la vida."

Y tiene razón. Demasiada razón. Por mi parte, solamente añadiría, "el silencio" de quienes conociendo la gran corrupción y sus mecanismos de acción, representan públicamente el papel de opositores, pero se benefician de aquello que alegan condenar, colocándose cómodamente en determinadas estructuras e instituciones. Se trata del factor de la hipocresía, la falta de honestidad y el cinismo por parte de figuras y figurillas trendy de la vida política, intelectual y académica en la Isla.

Hablemos en plata. Si se pretende sobrevivir, o mantener al menos algún espacio de exposición en la Isla, es preciso estar adscrito a un clan familiar o sector de la oligarquía criolla, o bien colocado en el seno de los partidos políticos, o en una de las tribus del independentismo y de la llamada izquierda que han logrado advenir al control de ciertas actividades y estructuras, principalmente en la academia, en los medios de comunicación, y en los sindicatos esencialmente de empleados del gobierno.

Por otro lado, y de no formar parte de ningún grupo o tribu, se espera que, al menos, se acepten a pie juntillas los valores, la ideología, las concepciones o, dado el caso, las prácticas mórbidas, de cada uno de estos sectores en la satisfacción de sus intereses particulares. Si se difiere de algunas de estas tribus, se está condenado a la censura, al ostracismo, el descrédito, la marginación, y finalmente, como le ha pasado a muchos, a emigrar. Es decir, la persona se expone a ser demonizada ante la sociedad, o en su entorno de actividad principal.

La situación más grave y riesgosa es colocarse de frente a ciertos sectores de la oligarquía criolla. Ese rancio sector, tan poderoso, como colonial e inmovilista. Si el hecho es que se han denunciado o identificado las irregularidades y violaciones de ley en las que ha incurrido, o podría estar incurriendo, algún elemento de este sector, entonces la marginación es total, y se activa una agresiva obstaculización dirigida a evitar que la persona que ha osado enfrentársele pueda ganarse su sustento en la Isla. En ese caso, la emigración es virtualmente inevitable.

Hablemos de corrupción y ética. Como bien indica la usuaria de Facebook, en Puerto Rico hay un grave problema de corrupción del que participan "muchas y muchos", de todos los estamentos sociales y de todas las orientaciones ideológicas, incluyendo el independentismo y la mal llamada izquierda.

Hablemos del uso de las influencias de los apellidos y abolengos, o de la pertenencia a algún clan familiar de poder económico, para agenciarse contratos o importantes puestos en la empresa privada o el gobierno, sin reunir las calificaciones necesarias para ello; de la utilización de fondos públicos para su lucro personal por funcionarios de los dos partidos que han administrado el gobierno; de intrincados mecanismos utilizados por una de las ramas de gobierno, para salvar a alguno de sus componentes de un escándalo de marca mayor; del discrimen por razones políticas ejercido contra una empleada por su filiación al Partido Nuevo Progresista por parte de un ex - presidente de la Federación de Universitarios Pro Independencia, muy bien colocado en un puesto bajo la administración Calderón; de la malversación de los fondos provenientes de las cuotas de la matrícula de los sindicatos; de las inscripciones relámpago de entidades como partidos políticos; del posible uso de actividades de la cultura, el deporte y la industria de la construcción como mecanismos de lavado de dinero; de las prácticas ilegales y fraudulentas de entidades privadas en diferentes áreas de actividad económica… En fin, la lista es aún mucho más larga y sensitiva.

Como en el caso de las epidemias, cada cual tiene un amigo o un familiar, o ha recibido información alguna vez, que tiene algún tipo de conexión con actos ilegales o impropios que involucran a personas de la oligarquía criolla o de alguno de los grupos o tribus que he mencionado anteriormente.

La seria lesión de estas prácticas a la Democracia en Puerto Rico es evidente. La Isla navega entre la existencia de instituciones y estructuras formalmente democráticas, y la manipulación de éstas para su beneficio por diferentes sectores de la sociedad que controlan determinadas instancias de la actividad política, social y económica.

Desde mi perspectiva, los elementos más putrefactos de este cuadro socio-político lo componen ciertos sectores de la oligarquía criolla, y lo que he querido identificar en este artículo como la hipocresía, la falta de honestidad, y el cinismo, por parte de elementos de la vida política, intelectual y académica en la Isla.

La “gran corrupción” y la marginación contra “quien no se acomoda a los requerimientos de alguna de las tribus”, a las que se refirió la usuaria de Facebook, son manifestaciones de un mal mayor. Estamos, en ese sentido, ante una sociedad profundamente enferma, en la que el espíritu sectario prevalece sobre la búsqueda de entendidos por un proyecto común, y agrede principios esenciales de la convivencia democrática. Para superar esta profunda enfermedad será necesario no sólo resolver el problema del status colonial de la isla, sino una transformación profunda en la sociedad puertorriqueña comenzando con nuestra clase política, y poner en cintura a nuestra oligarquía.

Mientras todo ello ocurre, nuestros oligarcas y saltimbanquis, nuestras figuras y figurillas trendy, se pasean entre mansiones venidas a menos, pasillos de museos irrelevantes, y los places to be seen en este pedazo de tierra de 100 x 35 millas. Unos, maquinando su próximo golpe; los otros, practicando el onanismo intelectual con el propósito de encontrar formas para excusar, una vez más, el mantenimiento del status quo, y los discretos encantos de nuestra oligarquía criolla, o si se quiere, “nacional”.

Imagen. Eric Alvarez © 2010. Todos los derechos reservados.


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