miércoles, 27 de enero de 2010

Comentario y Enlace a ¿Un bloque anti Chávez? | Informe21.com


Andrés Oppenheimer discute las posibilidades de que el nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, asuma el liderato de un bloque de oposición a las políticas de Hugo Chávez respecto al resto de América Latina. Sin embargo, consideraciones en torno al balance de fuerzas políticas en la región, y consideraciones pragmáticas, articuladas por los asesores de Piñera, apuntan a que su gobierno no pretenderá asumir tal rol frente al caudillo venezolano, al menos no por el momento. Vea el análisis sobre este tema por Andrés Oppenheimer en: ¿Un bloque anti Chávez? | Informe21.com

sábado, 23 de enero de 2010

Comentario y enlace a Boring Home Utopics: ASI HABLO SABATUSTRA de Orlando Luis Pardo Lazo




Compartimos en el Quantum un enlace a otra interesante serie de fotos del blog Boring Home Utopics, del cubano Orlando Luis Pardo Lazo, quien a pesar de la dictadura, y de las presiones a que ha estado sujeto en los meses recientes, continua su excelente labor de documentación foto-artística desde Cuba. Para disfrutar de esta colección de fotos accese el siguiente enlace:


Boring Home Utopics: ASI HABLO SABATUSTRA


(La foto en este post es de Orlando, por supuesto.)

Albert Camus y George Orwell, el rechazo al totalitarismo y otros males ideológicos (Comentario sobre artículo de Fernando Savater titulado "Dos cabalgan juntos")



Fernando Savater escribe en El País sobre los escritores Albert Camus y George Orwell. Dos figuras malentendidas —y, desde luego, rechazadas desde todos los extremos ideológicos del período que les tocó vivir— cuyas posiciones respecto a las dictaduras, los fanatismos religiosos, y el nacionalismo, ciertamente mantienen vigencia al inicio de la segunda década del siglo 21.

Motivado por el cincuentenario de su fallecimiento —Camus murió un 4 de enero de 1960, a la edad de 47 años— Savater expone las posiciones asumidas por el escritor argelino, y señala los paralelismos entre la vida y las posiciones de éste y Orwell. Entre otras cosas, cabe recordar que ambos siguieron muy de cerca los procesos de la guerra civil española. ¿Mencioné ya que Orwell, fue el autor de las célebres novelas sobre el autoritarismo
Animal Farm y 1984?

Savater destaca que "ambos padecieron la maledicencia calumniosa de muchos colegas comprometidos con el disimulo o la minimización de la realidad totalitaria comunista." Un mal inquisitorial que parece no haberse superado cincuenta años después de su muerte, cuando de la izquierda prehistórica se trata.
Sostiene Savater que “ambos criticaron el nacionalismo: Camus escribió a su imaginario amigo alemán que él ‘amaba demasiado a su país para ser nacionalista’ y Orwell unas perspicaces y siempre actuales Notas sobre el nacionalismo en las que dejó caer esta observación de largo alcance: ‘Todo nacionalista está obsesionado por la creencia de que el pasado puede ser alterado’. " A lo que añade Savater finalmente: “Pero cada uno de ellos se interesó a su modo por el patriotismo, entendido como ciudadanía compartida y no como etnia de pertenencia.”
Interesante por demás, este artículo de Fernando Savater, el cual, aun en su brevedad, aporta un mundo de información sobre Camus y Orwell, figuras cuyo lugar en la historia no se encuentra, precisamente, en las trincheras de los fanatismos sectaristas. Para leer este excelente artículo acceda el enlace a continuación: Dos cabalgan juntos, publicado en El País.

lunes, 18 de enero de 2010

Libros del crepúsculo: Democracia y exclusión

Interesante análisis y discusión en el blog de Rafael Rojas, Libros del crepúsculo, sobre la democracia y el capitalismo, o si se quiere, sobre la diferencia entre los regimenes democráticos y el sistema económico capitalista. Para leerlo acceda el enlace:  Libros del crepúsculo: Democracia y exclusión

Nuevos en Barra Libre

En los últimos meses he tratado de mantener una lista, más o menos al día, de varios sitios de interés en la sección de Barra Libre de este blog. Las últimas adiciones se enfocan en la política en el Caribe, Arte y Cultura (en serio) y periodismo independiente. Ahí va la lista para referencia inmediata de todos los amigos del Quantum de la Cuneta:
Fractal
Grandes Verdades (o Mitos Populares)
Iván de la Nuez
Libros del crepúsculo
Los archivos del Mandril
Post-Data
Repuesto

domingo, 10 de enero de 2010

Puerto Rico: por el estancamiento o por el desarrollo


La columna del economista Gustavo Vélez titulada ¿Ricos o pobres? en El Nuevo Día 5 de enero de 2010, apunta en la dirección correcta, ello a pesar de la sutileza (¿"political correctness"?) con la que fue redactada por el otrora asesor del ex-gobernador Anibal Acevedo Vilá, del Partido Popular Democrático, formación que favorece el mantenimiento de la relación colonial de Puerto Rico con los Estados Unidos.

Entre otras cosas Vélez señala que: "Si finalmente Puerto Rico aspira a ser una sociedad de progreso económico y social entonces hace falta un cambio radical en las políticas gubernamentales y en las actitudes colectivas para alcanzar los nuevos objetivos económicos."

Vélez critica el "paternalismo que desalienta el progreso individual y la creación de riqueza" y destaca que "[N]o hay forma alguna que Puerto Rico pueda convertirse en una sociedad de progreso y éxito económico, mientras predominen discursos de clases sociales que criminaliza el empresarismo y la inversión."

Dicho de otra manera, menos sutil y más directa, a mi modo de ver lo que Vélez critica es la visión de que el aparato gubernamental existe para emplear ciudadanos y no como facilitador de los procesos de creación de riqueza y empleos; así como las visiones bajo las cuáles se ha demonizado la economía de mercado capitalista. En ese contexto propone "una actitud colectiva enfocada hacia el progreso y el éxito."

Desafortunadamente, Puerto Rico padece de un nivel de balcanización que milita contra las propuestas de Vélez, que dicho sea de paso, realmente no distan mucho de lo que concretamente pretende impulsar la presente administración del Gobernador Luis Fortuño, del Partido Nuevo Progresista, entidad que favorece la completa integración política de la Isla al sistema federal norteamericano como solución a la presente relación colonial.

En gran medida esta balcanización está dada por los intereses estrechos que diferentes sectores políticos privilegian sobre los intereses generales de la sociedad. Esos sectores precisan mantener un enfrentamiento directo con la presente administración de gobierno para preservarse en el escenario público en la Isla.

Ya en una ocasión anterior indiqué lo siguiente: "en este proyecto de oposición al gobierno estadoista [...] le está planteada la vida al Partido Popular en su lucha por mantener su viabilidad electoral; a los melones en general, y a la melonocracia en particular, en su empeño de que el status quo colonial permanezca esencialmente inalterado como muro contenedor contra la 'amenaza' de la estadidad; al Partido Independentista Puertorriqueño, en búsqueda de adquirir alguna pertinencia en el espectro político isleño, aunque ésta sea mínima, tras sus recientes fracasos electorales; y a una mal llamada 'izquierda', compuesta por los remanentes del estalinismo criollo, en su imaginaria lucha —para colmo de toda enajenación ideológica posible— contra todas las "formas del capital", a pesar de los hechos de Berlín, año 1989."

Existe entre diversos sectores una actitud de negación general frente a los dilemas básicos que enfrenta la isla, incluyendo el aspecto de la definición final de su relación con los Estados Unidos. Puerto Rico, o al menos los sesudos "expertos" citados por los medios de prensa casi a diario, parecerían no querer desprenderse de los escuálidos modelos económicos y politicos coloniales, dando la espalda a la fluidez de las fronteras nacionales, a la diversidad, al libre acceso de los mercados y a la competencia para la atracción de capitales.

Lo peor, sin embargo, es aún más sencillo. Puerto Rico, ese "archipiélago" de 100 x 35 "y algo más", se mantiene empantanado en las expectativas y maquinaciones egoistas de claques que controlan las actividades e instituciones de la sociedad, la política y la economía. No se trata únicamente de las señoras y señores de la oligarquía criolla, sino de los burócratas y funcionarios convenientemente colocados en diversos frentes, incluyendo los sindicatos obreros, y las estructuras de los partidos políticos.

Ante esa realidad, son muchas y complejas las tareas que tienen por delante, en la segunda década del siglo 21, la modernidad, la democracia y el liberalismo —tres términos "políticamente incorrectos" en el contexto de la intelectualidad "boricua"— si de verdad deseamos propiciar en Puerto Rico "una actitud colectiva enfocada hacia el progreso y el éxito."

martes, 5 de enero de 2010

La miseria de lo "políticamente correcto" (Comentario a "Ese campo minado llamado Cuba", artículo de Mario Alegre Barrios en El Nuevo Día)



El artículo es de Mario Alegre Barrios, y fue publicado bajo el título Ese campo minado llamado Cuba en El Nuevo Día del 3 de enero de 2010. Entre otras observaciones, el periodista señala que ante las pasiones que desata el tema de Cuba, lo "sensato" podría ser comentarlo dentro del "margen de lo que puede ser considerado como 'políticamente correcto', cuidando" el no herir sensibilidades. Además de invitar a la lectura de este artículo, deseo comentar esta observación del destacado periodista de El Nuevo Día.

Me interesa esta observación tal vez porque pone el dedo en la llaga —sin que evidentemente ese fuera el propósito central del artículo de Alegre Barrios— de la miseria que caracteriza el análisis político en Puerto Rico, y de la actitud de docilidad frente a la clara ausencia de libertades y democracia en Cuba, por parte de sectores de la intelectualidad isleña y de otros lugares.

Lo "políticamente correcto", particularmente entre los sectores intelectuales de esta Isla, si no se desea quedar etiquetado como un "reaccionario de derechas" o un "instrumento del imperialismo", es adoptar (y repetir) las posturas del oficialismo cubano, conforme a las cuales los problemas económicos de ese país son producto del embargo de los Estados Unidos, y el régimen es un modelo de democracia verdadera, la llamada democracia obrera o socialista.

Lo absurdo de todo ello es que la mayoría de los que hoy defienden los posturas oficiales cubanas no aguantarían un sólo día bajo las privaciones materiales existentes en Cuba; mucho menos soportarían la persecusión, el discrimen y el ostracismo, la represión en fin, a que son sometidos los opositores al régimen.

Peor aún, muchos de aquellos en Puerto Rico que defienden a brazo partido "la revolución", saben de lo que se trata la persecusión política por haberla vivida en carne propia durante el siglo pasado, como producto de su oposición al régimen colonial en la isla. Frente a esa persecusión fueron reclamados, con toda justicia, los derechos a la libertad de conciencia, de expresión y de asociación política, por parte de los independentistas puertorriqueños. La defensa de esos derechos produjo incluso una avalancha de pleitos en los tribunales de Puerto Rico en reclamo de compensación de los daños ocasionados por las prácticas represivas.


Más aún, y ya más recientemente, la familia del líder independentista, Juan Mari Bras, ha exigido del Buró Federal de Investigaciones (FBI), igualmente con toda justicia, la divulgación de toda información en su poder relacionada con el asesinato de Santiago Mari Pesquera, hijo de Mari Bras, y con los planes de extremistas del exilio cubano para asesinar al propio líder por su apoyo, entre otras cosas, al régimen de Cuba.

Por todo ello, no sólo es paradójico, sino mezquino, el que se le niegue a los ciudadanos cubanos los mismos derechos humanos que han sido reclamados, justamente repito, por aquellos sectores que han sufrido la privación de sus derechos democráticos en el contexto del régimen colonial en Puerto Rico.


En el caso de Puerto Rico, el modelo de lo "politicamente correcto" se ha nutrido de la aceptación, sin cuestionamientos serios, de supuestos y posturas que cercan fatalmente su desarrollo intelectual, politico y económico. La defensa de la dictadura cubana, mediante la repetición como papagayos de las posturas del oficialismo, es una de ellas.