martes, 24 de noviembre de 2009

Yoani Sánchez y Reinaldo Escobar, como en un relato de Kafka

                                      (Ilustración tomada de Generación Y)

Como si fuera un relato de Kafka, los últimos sucesos en Cuba han provocado la articulación por el régimen de una campaña, a través de correos electrónicos y del Internet, para desprestigiar y desdeñar a los blogueros cubanos, en particular a Yoani Sánchez, y a su esposo, el periodista Reinaldo Escobar.

La campaña consiste en negar que Yoani Sánchez fue secuestrada y agredida por elementos de la seguridad del estado el viernes 6 de noviembre, y que Reinaldo Ecobar, contrario a lo que todos han podido ver a través del Internet, fuera objeto de agresión alguna por parte de unas turbas fanáticas el pasado viernes 20 de noviembre. La campaña va digida a sembrar la idea de que no ocurrió nada. Al menos, nada que constituya, para los apologistas del régimen, una agresión. Todo son "invenciones de estos disidentes a sueldo de los yanquis".

¿Cuántos moretones son necesarios para establecer el hecho de una agresión? Al alegar que Yoani Sánchez no fue agredida, los portavoces internos y externos de la dictadura no niegan que fuera secuestrada, junto a Orlando Luis Pardo Lazo, por los agentones del Estado. ¿No es ello, en sí mismo, suficiente agresión? ¿No es esta la mentalidad de los agresores contra sus parejas en los casos de violencia doméstica, y que tan bien se conoce en Puerto Rico: aquella de que no hay agresión si no median huellas evidentes? ¿Por qué habría de presentarse Sánchez a un policlínico, y someterse a un examen médico, a sabiendas de que no se identificaría lesión alguna? ¿No es suficiente agresión, en el caso de Reinaldo Escobar, la movilización de las turbas con el propósito evidente, no sólo de escarmentarlo, sino de intimidar a la ciudadanía? (Continúa)


Ante esta campaña es menester recordar la posición expresada por Reinaldo Escobar, ante las pretensiones de dividir al pueblo cubano. En un artículo titulado Una Sola Familia, en su blog Desde Aquí, con motivo del concierto de Juanes en La Habana, Escobar expresaba:


Reconciliación no sólo entre las polaridades más visibles: víctimas y victimarios de uno y otro grupo, sino también entre los que dejaron de hablarse por discrepancias políticas, entre quienes fueron carcomidos por la sospecha de que el otro era de la CIA o del G-2, vendido oportunista o mercenario sin conciencia. Será difícil, pero imprescindible, porque si los cimientos no son fundidos con el material que la paz y la reconciliación proporcionan, la libertad terminará siendo un perro rabioso que nos morderá a todos.

La plaza estaba llena, no sólo de personas, sino de modos de pensar, de tendencias y credos. Nadie puede dividir en dos bandos a toda una nación. A ver, usted que me está leyendo, ¿en cuál saco quiere que lo echen?, ¿donde van los que hicieron explotar un avión en pleno vuelo en el que viajaba nuestro equipo de esgrima, o en el que están los que hundieron el remolcador 13 de marzo, cargado de inocentes? ¿En el saco de los que ahorcaron al alfabetizador Manuel Ascunce o en el de los que ordenaron derribar dos avionetas desarmadas? La gente que vi en la plaza el pasado domingo no cabía en ninguno. Los jóvenes que acompañaban las canciones tenían sus ojos puestos en el futuro, no digo que fuera un coro de ángeles, pero no seré yo quien los satanice como “cómplices de la dictadura”. Que los cubanos seamos una sola familia es un hermoso y necesario propósito, gústele a quien le guste y pésele a quien le pese.

Por su parte, Yoani Sánchez ya había advertido, en un artículo publicado el 8 de noviembre, titulado
La Culpa de la Víctima,lo siguiente:

Después de una agresión, hay ciertos miopes que culpan a la propia víctima por lo ocurrido. Si es una mujer que ha sido violada, alguien explica que su falda era muy corta o que se contoneaba con provocación. Si se trata de un asalto, los hay que sacan a relucir el llamativo bolso o los brillantes aretes que despertaron la codicia del delincuente. En caso de que se haya sido objeto de la represión política, entonces no faltaran quienes aleguen que la imprudencia ha sido la causante de tan “enérgica” respuesta. La víctima se siente -ante actitudes así- doblemente agredida.

Las decenas de ojos que vieron como a Orlando y a mí nos metieron a golpes en un auto, preferirían no testificar, sumándose así al bando del criminal.

El doctor que no levanta un acta de maltratos físicos porque ya ha sido advertido de que en este “caso” no debe quedar ningún documento probando las lesiones recibidas, está violando el juramento de Hipócrates y haciendo un guiño cómplice al culpable. A quienes les parece que debería haber más moretones y hasta fracturas para empezar a sentir compasión por el atacado, no sólo están cuantificando el dolor, sino que le están diciendo al agresor: “tienes que dejar más señales, tienes que ser más enérgico".

Tampoco faltan los que siempre van a alegar que la propia víctima se autoinfligió las heridas, los que no quieren escuchar el grito o el lamento a su lado, pero lo resaltan y lo publican cuando ocurre a miles de kilómetros, bajo otra ideología, bajo otro gobierno. Son los mismos descreídos a los que les parece que la UMAP fue un divertido campamento para combinar la preparación militar y el trabajo en el campo.  Esos que aún siguen creyendo que haber fusilado a tres hombres está justificado si de preservar el socialismo se trata y  que cuando alguien golpea a un inconforme, es porque este último se lo buscó con sus críticas. Los eternos justificadores de la violencia no se convencen ante ninguna evidencia, ni siquiera ante las breves siglas E.P.D. sobre un mármol blanco. Para ellos, la víctima es la causante y el agresor un mero ejecutor de una lección debida,  un simple corregidor de nuestras desviaciones.

¿Son estas las expresiones de unos violentos "subversivos"? Aparentemente, para la dictadura, y sus tristes portavoces, desde una destartalada y mal llamada izquierda, así es. De lo que no hay dudas es que los blogueros cubanos, por más que ello sea negado por el régimen, representan un dolor de cabeza, una espina en la garganta. Por ello, la violencia, la persecusión, la difamación para asesinar el mensajero. Esperemos que esta vez el encierro kafkiano no prevalezca.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Cuba: La lucha ardua por la libertad de expresión


Evidentemente, no hay nada de casual en las agresiones de las que han sido víctima recientemente los bloguers cubanos por parte del régimen estalinista de Cuba. Nada hay de azar inocente en la movilización de una horda de fanáticos fidelistas para llevar a cabo uno de los famosos actos de "repudio" contra los opositores al régimen.

Ya lo han dicho otros: el fascismo, y añado yo, todo régimen autoritario, es teatral en sus actos políticos; mas no ficción, sin embargo. Ello, más aún, en el caso de los regímenes comunistas, esos perfeccionados sistemas fascistas con pretendido "rostro humano", como habría advertido desde 1982 Susan Sontag.

Las agresiones de las que recientemente han sido objeto, particularmente Yoani Sánchez y Reinaldo Escobar, son reflejo del proceso de agrietamiento de la dictadura.

martes, 10 de noviembre de 2009

Izquierda y derecha, o la muerte de las etiquetas (Enlace a Libros del crepúsculo: ¿Usted es de izquierda o de derecha?)


Libros del crepúsculo: ¿Usted es de izquierda o de derecha?

El motivo de Rafael Rojas bajo esta entrada en su blog
Libros del Crepúsculo fue esta vez el libro La democracia en 30 lecciones (Taurus, 2009), del filósofo político italiano Giovanni Sartori. Rojas realiza una  breve reseña de este libro y recoge las declaraciones del autor a una periodista en las que señala que no se sabe a si mismo si de "izquierda" o de "derecha". (Continúa)

Tras una cita directa del texto reseñado, Rojas explica que "Sartori piensa que ambos términos están en crisis desde que la 'derecha' comenzó a ser equivocadamente identificada con el liberalismo y, sobre todo, desde que buena parte de la izquierda abandonó el marxismo...". Sartori cuestiona, nos ha advertido previamente Rojas, los "clichés de izquierda y derecha".

Diálogo provocador e inteligente el propuesto por Rafael Rojas en su blog, generó a su vez diversos comentarios. Entre éstos vale la pena darle una lectura
a lo que allí exponen tanto Rojas, como el profesor de la Universidad de Puerto Rico, Carlos Pabón,  quien además escribe para el blog Los Archivos del Mandril, sobre la pérdida de pertinencia y la confusión que provocan en el presente "las nociones de 'izquierda' y 'derecha'".

Sobre este asunto comparto con los lectores del
Quantum de la Cuneta los comentarios que presenté en el blog Libros del Crepúsculo:


"Coincido con CPabón y, desde luego, con Rafael. Etiquetas 'confusas e irrelevantes', no queda mucho más que comentar luego de esa atinada caracterización.

Lo cierto es que para algunos sectores ideológicos, particularmente aquellos herederos y remanentes de los movimientos de los años '60 y '70, la preservación de estas nociones es producto de su rechazo —una suerte de estado emocional de negación— a las transformaciones en el mundo, particularmente después del 9 de noviembre de 1989.

Los principios democráticos, particularmente aquellos que emanan de la libertad de expresión y de asociación de los individuos, dejaron de ser meros ideales burgueses, para ser reconocidos como principios esenciales para la humanidad en su conjunto, o si se quiere, para los habitantes de este punto en el cosmos.

En pleno siglo 21, más que de preservar etiquetas, de lo que se trata es de identificar las políticas y los prinicipios que propicien, no sólo la atención de las necesidades aún insatisfechas de amplios sectores de la humanidad, sino el desarrollo de las libertades democráticas.
Ello no es el fin de la historia. [De lo que se trata en todo caso es de] la redifinición de las luchas de la humanidad a partir de nuevos problemas que ya no se pueden observar como fenómenos aislados, sino como eventos que afectan al planeta en su conjunto."
Hay que agradecer a Rojas no sólo su reseña del último libro de Sartori, sino el propiciar la discusión sobre este interesante tema en su blog. Después de todo, es este, tal vez, el mejor mecanismo para contrarrestar "la fuerte tendencia a la simplificación intelectual de la política".

Evidencias: Cualquier coincidencia es pura realidad (Cuba)


                              (Fotografía de Fotos desde Cuba)

Evidencias: Cualquier coincidencia es pura realidad

Vídeo sobre la caída del Muro y enlace a audio de Yoani Sánchez y Claudia Cadelo sobre la agresión del viernes 6 de octubre, en el blog Evidencias de Verónica Cervera.

Cuban blogger beaten (la entevista de CNN a Yoani Sánchez )


Yoani Sánchez relata a CNN el secuestro y agresión de que fuera víctima el viernes 6 de noviembre mientras participaba en una actividad por el fin de la violencia en Cuba.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La Caída del Muro: Al cabo de veinte años, el recuerdo de un beso


Pensar en la Caída del Muro de Berlín —que ya todos saben o deberían saber que ocurrió un día como hoy, 9 de noviembre, hace 20 años, es decir, en el año 1989— me hace recordar las imágenes de los jóvenes que lo derribaban a marronazos ante la mirada cómplice de una muchedumbre gozosa y sorprendida.

Los funcionarios que emitieron la directriz sobre viajes al exterior, hartos de la situación de la llamada, entre el cinismo y el desparpajo, República Democrática Alemana, tal vez no imaginaron el oleaje al que abrirían las puertas. Mucho menos lo deben haber imaginado los funcionarios del Partido Comunista con quienes fue consultada la medida. Zarpaba una nave sin regreso.

Los ciudadanos de los países de la llamada Europa del Este, aquella red de satélites de la Unión Soviética, vencían los regímenes autoritarios y al “socialismo realmente existente”, el único que hemos conocido, después de todo. Hay, al cabo de veinte años, el recuerdo de un beso —gesto de entrega solidaria entre camaradas— y la memoria de los desechos de la dictadura de los funcionarios del Partido Comunista.